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La tecnología en los casinos online y su garantía

La democratización de internet y la constante y frenética evolución de la tecnología han logrado que en la actualidad no sean pocos los que eligen divertirse online. La posibilidad de dedicarle algunas horas al ocio desde una computadora, una tablet o un smartphone es cada vez más grande.

Pero tampoco esto es propiedad de los nativos digitales, que crecieron con la banda ancha a su lado, sino que absolutamente todos pueden acceder a cuanta prestación, servicio o entretenimiento deseen. Hoy en día, todo está al alcance de la mano, o de un click. Leer un libro, encargar comida, comprar ropa y zapatillas, ver un partido de nuestro equipo favorito no requiere más que conexión a internet.

888 Casino y la fórmula para revolucionar la ruleta

Además de una solvente y confiable seguridad, los casinos online también buscan destacar por lograr una experiencia única para el usuario. Es así como 888 Casino decidió aprovechar la tecnología para ofrecer una estancia cálida y excepcional incorporando crupieres en directo. Aquí puede encontrar una reseña detallada de sus servicios.

Esta medida, que beneficia directamente a los amantes de la ruleta, el blackjack y el póker, garantiza una apuesta tan segura como real, ya que los usuarios pueden ver la jugada en vivo a través de un vídeo en streaming.

Y la ecuación se convierte en algo mucho más seductor si al ocio se le puede agregar la posibilidad de ganar dinero fácil, rápido y sin salir de la casa. Aquí entran los casinos online, una plataforma que revolucionó el mundo de las apuestas y llegó para quedarse gracias a los innumerables beneficios que ofrece, además del económico, claro está.

Más aún en esta época de pandemia, en la que el confinamiento por el coronavirus nos obliga a quedarnos en casa, el juego online se convirtió en un aliado para todos aquellos que deseen divertirse con la posibilidad de ganar dinero. Y aunque los casinos físicos tengan la posibilidad de abrir, la mayoría elige no concurrir por motivos sanitarios: son lugares cerrados, de poca ventilación y en los que es difícil mantener distanciamiento o no tocar lugares infectados.

Pero los casinos online no solo irrumpieron gracias al avance del coronavirus. Al contrario, su crecimiento viene siendo sostenido hace años y se debe esencialmente gracias a los avances de la tecnología, los mismos que los llevaron a poner en jaque a los casinos físicos, los precursores de este universo del juego que tantas variantes ofrece.

Los asombrosos y cada vez más precisos desarrollos de la tecnología permitieron que en la última década las casas de apuestas y juego online desembarcaran en todos los países del mundo, abrazando por igual a todas las comunidades, todas las edades y todos los estratos sociales. Pero no sin antes poner en peligro a los casinos, que, aunque tradicionales, siembran dudas respecto a su confiabilidad.

Al igual que con un banco, un fondo de inversión o un corredor de bolsa, la confianza cobra una importancia demoledora capaz de derribar cualquier tipo de fanatismo, nostalgia, tradición o simplemente costumbre. Es por ello que los casinos online vienen imponiéndose hace años por sobre los casinos físicos.

Casinos online vs Casinos físicos

En su gran mayoría, los casinos online poseen una encriptación SSL de 128 bits, la más segura que existe actualmente en la red y la que les otorga el sello “Juego Seguro”, la principal garantía de seguridad. Estas medidas le garantizan al usuario la seguridad de que sus datos, sus tarjetas de crédito o su cuenta bancaria no serán vulnerados.

Y mientras los casinos online se destacan por su confiabilidad, son los casinos físicos los que parecen anclados en la prehistoria del juego, ofreciendo todas las semanas, en distintas partes del mundo, variados casos de fallas, errores o confusiones que perjudican al usuario.

Por citar algunos ejemplos, este año sucedieron dos hechos lamentables, ambos en Latinoamérica. El primero, en Argentina, el Casino de Rosario de Lerma, una ciudad de la provincia de Salta, se negó a pagarle a una señora los más de 19 millones de pesos argentinos que una máquina tragamonedas había otorgado. Siempre excusándose en una falla técnica de la máquina, los dueños del establecimiento decidieron llevar el caso a la justicia con tal de no abonar.

El segundo caso, esta vez en Paraguay, fue similar: un casino de Ciudad del Este, se rehusó a pagar los 12 millones de Guaraníes que una de las máquinas le había asignado a una señora de 56 años. Esgrimiendo errores en el dispositivo, el casino ofreció pagarle menos de un millón de guaraníes a la víctima.

¿Entonces el problema es de las máquinas tragamonedas? No precisamente; sobran ejemplos de estafas y “errores involuntarios” en distintos juegos, pero en los que el damnificado es siempre el mismo, el usuario.