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El reto de las empresas en 2021, la Protección de Datos

La pandemia causada por el COVID-19 lleva más de año y medio azotando a prácticamente todo el planeta. A pesar de que el descubrimiento tan acelerado de las vacunas, todo un hito en la investigación médica, ha permitido paliar en parte el impacto de la enfermedad, la realidad es que el coronavirus ha introducido cambios en todos nuestros hábitos de vida.

Por otra parte, las buenas noticias de la vacunación solo son aplicables a los países más ricos, pues en buena parte del planeta todavía no se están inoculando suficientes dosis, lo que amenaza a crear reservorios de la enfermedad difícilmente controlables en el futuro.

Y por si fuera poco, la amenaza sanitaria no es la única consecuencia del COVID-19. En tiempos de pandemia, otro virus se hace cada vez más presente, el informático. En Estados Unidos se han disparado los ciberataques con el coronavirus. El FBI ha detectado que las denuncias de ciberdelitos se han cuadruplicado desde el año 2020.

Google señala que el número de páginas web falsas que quieren captar información de los usuarios ya roza los dos millones. Por su parte, el Instituto Nacional de Ciberseguridad registró en 2020 unos 130.000 incidentes graves. Esta cifra supera en un 24% la alcanzado en 2019.

Ciberseguridad y protección de datos

Todos estos procesos van de la mano de la protección de datos. Los piratas informáticos son expertos en obtener información y recursos de los internautas. Ellos están aprovechando la coyuntura de que la población global es cada vez más dependiente de internet.

Los gobiernos e instituciones públicas, también conscientes de esa realidad, llevan años impulsando las políticas de protección de datos, para garantizar la discreción y la seguridad de la población.

En España se calcula que existen unas 30.000 personas trabajando en el ámbito de la ciberseguridad, pero la demanda actual de profesionales es cuatro veces superior, tanto en esta disciplina como en lo relacionado a la protección de datos.

Las empresas están obligadas a tratar con discreción los datos que recopilan de los consumidores, sin poner en riesgo su integridad. Un buen tratamiento de estos datos, ajustado a las normativas internacionales, y un control estricto de la información contenida en los sistemas informáticos, se puede vender como un atractivo más de la empresa, de cara a ganar más clientes.

¿Cómo se regula la protección de datos en España?

El Reglamento General de Protección de Datos es la normativa que regula el tratamiento de la información personal de los clientes por parte de las empresas. A su vez, el Gobierno de España cuenta con la Agencia Española de Protección de Datos que realiza periódicamente inspecciones y agencias además de atender las reclamaciones de los usuarios.

Las empresas están obligadas a respetar la privacidad y la integridad de los datos, así como tratarlos de manera discreta. Esto les lleva a ganar en una cultura empresarial ética que cumple con los derechos fundamentales de los consumidores.

En este sentido, cabe no olvidar que la protección de datos es un derecho contemplado en la constitución. Debido al creciente número de ciberataques, que está directamente relacionado con la presencia masiva de datos personales en internet, todo este proceso está impulsando más oportunidades laborales.

Muchos expertos creen que los usuarios se enfrentan en la actualidad a situaciones de mucha vulnerabilidad. La dependencia de internet prácticamente en todas las acciones de nuestro día a día y cierta debilidad en muchos sistemas de seguridad informática ponen en riesgo información sensible de los consumidores.

Formarse en protección de datos, una puerta abierta al empleo

La situación descrita propicia que muchas empresas se interesen por aumentar su grado de protección frente a amenazas cibernéticas y que cuenten con profesionales especializados en el tratamiento de datos.

Aparece así el Máster UCM como una solución interesante para los interesados en seguridad informática. Su plan de estudios nace de la necesidad de digitalizar las empresas y tratar datos de clientes con total discreción.

Esta formación, así como otras de carácter similar, permiten a quienes la superan comenzar a ejercer como auditores o consultores en protección de datos, entre otras ocupaciones. Del mismo modo, la idea de seguir instruyéndose en estas disciplinas abre paso a obtener certificaciones válidas a nivel nacional e internacional como el certificado CDPP, el Forum o el título de auditor Líder ISO 27001.

La protección de datos es un elemento imprescindible a cumplir por parte de todas aquellas empresas y organizaciones que acumulen y hagan uso de ellos de manera tan precisa. No gestionar de manera correcta todo este cúmulo de información puede suponer enfrentarse a graves sanciones económicas y perder la confianza por parte de los consumidores.