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¿Cómo proteger tu teléfono Android rooteado?

Si tienes un teléfono Android rooteado, ahora puedes disfrutar de un control mucho mayor sobre tu teléfono. Sin embargo, esto también conlleva mayores riesgos que debes saber manejar para sacar el mejor partido a tu teléfono.

Vamos a darte algunas claves para que puedas proteger tu teléfono Android de la mejor forma, ahora que ya tienes pleno acceso a sus funciones como administrador.

Instala una VPN

Una VPN es una red privada que te permitirá conectar tu teléfono a internet siempre a través de un servidor seguro. La encriptación robusta de una VPN hace que los datos que entren y salgan de tu teléfono sean ilegibles por terceras personas incluso si te conectas a redes vulnerables como las de las cafeterías o los aeropuertos, de forma que tus datos bancarios o las contraseñas de tus correos estarán siempre a salvo.

Ahora que tienes el teléfono rooteado, el uso de una VPN te puede ayudar a mantener una privacidad plena en todos los datos importantes que puedas tener en él. Si quieres comenzar a trabjar con una de primera línea mundial, puedes probar con NordVPN.

Controla el acceso de las apps a la raíz

Con el teléfono rooteado puedes instalar aplicaciones más avanzadas y de mayor utilidad, pero también debes tener más cuidado a la hora de elegirlas y mantener un control sobre ellas. Una excelente manera de hacerlo es utilizar un gestor especializado como SuperSU, que te permitirá controlar de forma detallada los accesos que permites a cada aplicación y te notificará cuando alguna trate de leer o escribir en directorios de raíz.

Al principio quizá te tome algún tiempo habituarte a ella, pero no te preocupes: se trata de una aplicación muy intuitiva y, a poco que la uses, verás los resultados en términos de optimización y rendimiento de tu teléfono.

Configura un firewall robusto

De la misma forma que es importante controlar qué aplicaciones tienen acceso a la raíz de tu teléfono, también es necesario que gestiones correctamente cuáles, y cuándo, tienen acceso a internet.

La mejor manera de hacer esto es instalando un buen Firewall que te permita mantener el control sobre tu conexión en todo momento, para que siempre puedas decidir qué aplicaciones utilizan tu flujo de datos y con qué fin. Recuerda que el abanico de aplicaciones que puedes instalar en un teléfono rooteado es mucho más amplio, así que es fundamental que siempre tengas el ojo sobre ellas… solo por si acaso. ¿No sabes cuál Firewall elegir? Dale una oportunidad a NetGuard, es uno de los que cuentan con mejor reputación en 2019.

Haz un backup de tus datos

Cuando rooteas tu teléfono tienes pleno acceso a sus carpetas y subcarpetas y resulta mucho más sencillo copiar y pegar archivos. Esto es idóneo para realizar backups frecuentes de tus datos y mantenerlos a salvo en caso de pérdida o rotura del dispositivo.

Por más seguras que sean tus redes, no te servirá de mucho si te dejas el teléfono en la playa, ¿no es cierto? Es hora entonces de instalar una aplicación de backup que sea capaz de aprovechar todo el potencial de tu teléfono rooteado, y esa no es otra que Titanium Backup.

Titanium Backup no solo mantendrá a salvo tus archivos personales, sino también tus archivos de sistema, con lo que podrás restablecer toda la configuración de tu teléfono en caso de que extravíes tu terminal y tengas que comprar otro nuevo.

Mantén el sistema actualizado

Rooteado o no, tu teléfono necesita actualizarse regularmente para mantener sus niveles de seguridad. Android es un sistema operativo que evoluciona de forma constante y es fundamental que tu teléfono cuente siempre con su versión más reciente y con los últimos parches de seguridad.

Ten en cuenta que cada día surgen nuevas cyberamenazas que tratan de explotar los puntos débiles de Android, así que es necesario que permitas a tu teléfono defenderse con sus actualizaciones automáticas. Lo mismo ocurre con tus navegadores: si utilizas Chrome, Firefox, Internet de Samsung o cualquier otro, recuerda que son las principales puertas de entrada y salida a tu teléfono y debes mantenerlos al día para que funcionen siempre como la seda.

Mantén hábitos prudentes

Aunque un teléfono rooteado te permita instalar aplicaciones más robustas para protegerlo, siempre es necesario que mantengas hábitos prudentes, más si cabe ahora que tienes pleno acceso a los directorios de sistema del terminal.

Las aplicaciones que instalas en un Android rooteado pueden ser extraordinarias, pero debes asegurarte de que las instalas siempre desde fuentes confiables. Evita los archivos apk que encuentres en webs dudosas, porque pueden traer virus y otras formas de malware incorporadas que resultarían doblemente peligrosas en un teléfono rooteado.

Asegúrate de descargar siempre tus aplicaciones desde la Play Store de Google, y trata siempre de gestionar los permisos de cada aplicación de forma inteligente.