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Los avances tecnológicos más acertados en la última década

Prácticamente desde el inicio de la revolución industrial, la humanidad no ha dejado de avanzar e innovar, y la tecnología se ha ido desarrollando más y más a medida que han ido pasando los años. Este proceso además se ha ido acelerando de forma casi exponencial y la tendencia parece no tener final, al menos por el momento.

La velocidad a la que avanza la tecnología implica cambios importantes en la sociedad, y estos cambios están teniendo lugar de forma cada vez más frecuente. Antiguamente, la vida cotidiana de las personas podía mantenerse relativamente igual durante varias décadas, sin grandes cambios. Periódicamente iban apareciendo avances revolucionarios como la televisión o internet, pero estos cambios trascendentales están teniendo lugar con una frecuencia cada vez mayor, de manera que incluso personas nacidas en los años noventa han podido ver como su mundo cambiaba de forma notoria.

Y es que en los últimos 10 años no hemos dejado de experimentar este constante bombardeo de nuevas tecnologías que cambian nuestro día a día o de mejoras en las tecnologías que ya veníamos utilizando como en el caso del mobile, siempre más avanzado. Y este tipo de avances van desde los más eficientes como los aplicados a la electrónica y la informática, hasta pequeños artilugios y gadgets dedicados al entretenimiento. Algunos son meramente caprichos que se han vuelto indispensables para muchas personas, y otros suponen cambiar radicalmente nuestro día a día y tienen un efecto mucho más profundo en la sociedad. En cualquier caso, todos ellos han sido éxitos en términos comerciales y de un modo u otro han ofrecido algo que el público estaba deseando. Ese es el motivo por el que se han aceptado con tanta rotundidad entre tantas otras ideas que finalmente no llegaron a cuajar.

Un muy buen ejemplo de esto son los llamados eBooks o libros electrónicos. La clave de estos dispositivos y lo que los diferencia de, por ejemplo, leer en tu portátil o en las antiguas PDAs o en un smartphone es la forma en que funciona la pantalla. Y es que las pantallas de los eBooks no emiten luz, por lo que no daña la vista más de lo que lo hace una página de papel, y consumen mucha menos energía pese a ser mucho más amplias que las de un smartphone común. Su tamaño es aproximadamente el de un libro y eso tiene sentido. Este dispositivo verdaderamente tiene todo lo necesario para sustituir a los libros tradicionales y permitir a millones el pasarse del papel a lo digital. Los beneficios son obvios. Una librería infinita en el espacio que ocuparía un solo libro de los finos y por supuesto reducir el coste material a cero de lo que en un libro tradicional supone consumir toneladas y toneladas de papel, lo cual implica talar árboles y añadir más presión a los bosques, y utilizar litros y litros de tinta para imprimir las páginas.

Otro dispositivo que muchos llevaban décadas esperando y que por fin ha llegado a las estanterías, esta vez de verdad, son los “Headsets” de realidad virtual y realidad aumentada. En muchas ocasiones se han comercializado dispositivos que trataban de venderse como la verdadera realidad virtual, pero en realidad eran solo pantallas pequeñas en un casco que aísla al usuario de la luz exterior de modo que tal vez podía sentirse más inmerso en el juego en cuestión, pero estaba muy lejos de simular que se estaba dentro del mismo. Con los nuevos dispositivos que han ido saliendo en esta última década, por fin introducen lo que era un requisito indispensable para hacer esta tecnología una realidad. Esto es los sensores necesarios para que el dispositivo pueda reconocer a donde está mirando el usuario y mover la imagen en consecuencia, permitiéndole mirar a su alrededor como lo haría en la vida real.

Estos dispositivos suponen cambios en la forma en la que vivimos la vida y disfrutamos de nuestro tiempo libre, y también pueden tener beneficios significativos para nuestra salud, como los Smartwatch o relojes inteligentes. Otros dispositivos e innovaciones suponen cambios algo más trascendentales. Algunos ejemplos son las aplicaciones de pago instantáneo que ya se han popularizado y que son el principio del fin del dinero en metálico, las impresoras 3D que ya permiten imprimir objetos diseñados in situ y que en un futuro podrían revolucionar la producción industrial, el avance de los coches eléctricos que por fin comienzan a competir en términos reales con los vehículos de gasolina, o los avances en el uso de Inteligencia artificial, que ya permiten que la existencia de conceptos antes considerados ciencia ficción hoy sean una realidad, como la conducción autónoma, el reconocimiento de voz y de cara, así como el llamado “Deep fake” que permite sustituir la cara de cualquiera por la de otra persona en un video en tiempo real.

El progreso tecnológico no parece detenerse, y a este ritmo no hay forma de saber qué nos depara el futuro.